Desde paseos en carruaje hasta musgo español colgando de los árboles. Los encantos de Savannah, Georgia inspiran la música del Dr. Thomas Kollars. Como músico clásico, Kollars también es un científico en los Laboratorios Mev.
Este epidemiólogo fundó la compañía con el fin de combatir enfermedades causadas por mosquitos en países en desarrollo. Esto se convirtió en su pasión tras ver morir a un niño de 5 años en Tailandia.
“La mamá sostenía su mano. El niño estaba en coma por el dengue. Su hermanita lloraba. Cuando ves a un niño morir, eso produce algo en ti”, dice el Dr. Kollars.
Regalos de Dios
No es casualidad que Kollars escogió la pintoresca Savannah como base para su empresa, pues más allá de su belleza, es un lugar perfecto para reproducir mosquitos.
Incluso el patio de Laboratorios Mev es un sitio de pruebas. La persistencia llevó a Kollars a un bio pesticida llamado "Bacilus Turingensis Israelensis" o BTI. Un científico israelí lo descubrió en los años cuarentas para matar las larvas antes de nacer.
“Esa bacteria en ese mosquito es un regalo de Dios al hombre para controlar mosquitos”, dice Kollars.
El científico luego descubrió cómo obtener BTI para matar mosquitos y matar larvas en aguas infectadas, después de eso tuvo lo que considera una milagrosa reunión en un avión.
Kollars se unió con William Parker, presidente de MIT Holding, una compañía de Savannah que está ayudando a empacar este descubrimiento en una flor plástica brillante que atrae a los mosquitos. El producto terminado se llama “El Provector”.
“Queremos llevarlo a todo el mundo, hacerlo global, ser capaces de ayudar a cada persona allá afuera. Ni una sola persona debe estar muriendo de Malaria”, afirma Parker.
Malaria: Enfermedad mortal
En el laboratorio hay cerca de 250 mosquitos en una caja de experimentos. Es la cantidad que se encontraría en una casa en Kisumu, Kenia, en sólo cinco minutos. Las hembras buscan sangre para producir sus huevos, pero en ese pueblo podría ser mortal. Ahí un niño muere de Malaria cada 70 segundos.
Emmanuel Clottey es un misionero a Kenia. La Malaria casi cobra su vida cuando tenía sólo 8 años. “Créame, la Malaria es mala. No es divertida. Cuando hablo de ello y recuerdo mi enfermedad, aún puedo sentir el calor de mi cuerpo como si lo tuviera ahora. Siento el calor”, asegura Clottey.
En el tugurio de Kibera en Nairobi, más del 70 por ciento de residentes han tenido Malaria. Clottey y el doctor Kollars viajaron ahí para instalar un proyecto Provector y enseñar a las madres cómo usarlo.
Este es ahora uno de más de 100 proyectos Provector en más de 30 países. Investigadores como la Organización Mundial de la Salud estudian los resultados. Walt Byrd director de misiones de MIT Holdings comenta, “nos estamos alistando para llevar el producto a Nigeria”.
Ahora la misión de Walt Byrd es llevar el Provector al mundo. “Dios puso eso en mí, esa pasión de llevar el Provector, así que estamos listos”, dice Byrds.
De regreso a Laboratorios Mev, el Dr. Kollars toca su canción favorita. “Soy muy bendecido. Dios me dejó saber lo que debo hacer. El me dijo, ‘por lo que has hecho, por tu invento, decenas de miles de niños escucharán el evangelio de Jesucristo’”, afirma Kollars.
Y aunque el trabajo no ha sido fácil, ha valido la pena.








desde los Centros de Servicios Sociales Generales del Ayuntamiento de Madrid, Centros de Atención a Drogodependientes de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento de Madrid, Cáritas y Cruz Roja Española.
“Las consecuencias de la financiación derivan en actitudes negativas para la convivencia, tales como la aparición de guetos y sociedades paralelas, tribunales y policías islámicas al margen de la legalidad vigente, desescolarización de niñas, matrimonios forzados etcétera”, señala el documento del CNI al que ha tenido acceso El País.
El secretario de Estado de Justicia, Juan Carlos Campo, acompañado de una nutrida delegación de funcionarios de Exteriores, Justicia e Interior, citó hace cuatro meses en el palacio de Parcén a los embajadores del Golfo a los que pidió su colaboración para poner orden en la financiación del Islam en España . “Todos ellos se mostraron receptivos”, asegura José Manuel López Rodrigo, director de la Fundación Pluralismo y Convivencia, que asistió al encuentro.



