
Esta parte del código penal islámico ha llegado a esta situación debido por una parte a su vaga redacción, que justifica una amplia y peligrosa interpretación. Es, en definitiva, un arma peligrosa en el código penal de Pakistán.
Musselman agrega: "La ley de blasfemia, en su mayoría, se usa para intimidar a los cristianos de modo que no evangelicen. Pero creo que deben saber que estamos orando por ellos, animándolos".
Existen vínculos en el sitio Web de este ministerio para que usted pueda descubrir cómo involucrarse. Musselman concluye: "La Biblia nos dice que si una parte del cuerpo sufre, todos sufrimos, así que debemos estar preocupados por esto".
PROHÍBEN INDULTO A ASIA BIBI
Un tribunal paquistaní ha prohibido este pasado lunes al presidente del país, Asif Ali Zardari, que indulte a Asia Bibi, la mujer cristiana condenada a muerte por blasfemia porque el caso todavía no ha sido resuelto en apelación.
Asia Bibi, de 45 años y madre cuatro hijos, ha pedido su indulto al presidente después de que un tribunal de primera instancia la condenara a muerte el pasado 8 de noviembre. El Tribunal Superior de Lahore ha prohibido a Zardari que indulte a la mujer en base a un recurso presentado por Shahid Iqbal, un ciudadano paquistaní.
Según el abogado de éste, Allah Bux Laghari, el indulto no sería legal ya que el tribunal está valorando una apelación contra la sentencia dictada contra Bibi. "Nosotros creemos que es obligación del tribunal evaluar debidamente las pruebas en su contra, no de las personas, y si se la halla inoncente, debería ser liberada", indicó el letrado a Reuters.
Los grupos de defensa de los Derechos Humanos han solicitado que se revoque la ley sobre la blasfemia, que consideran que discrimina a las minorías religiosas que componen en torno al 4 por ciento de los 170 millones de habitantes del país.
La semana pasada, un ministro había indicado en un informe preliminar sobre el caso que la mujer no había cometido blasfemia sino que había sido acusada injustamente tras una disputa. Las condenas por blasfemia son corrientes si bien las penas de muerte nunca han llegado a aplicarse. En su mayoría, las condenas son revocadas en apelación, pero en ocasiones las turbas han acabado con la vida de personas acusadas de blasfemia.


















